Alfarería rifeña

La cerámica berebere del Rif, es por si sola, todo un legado de una cultura milenaria que nos llega hasta el final del siglo XX de las manos de sus ultimas alfareras.

El marcado carácter independiente de los  bereberes y sobretodo de estas mujeres alfareras que eran conscientes que esta alfarería heredada desde tiempos inmemorable era un legado con un marcado sello cultural de identidad. Celosas de su identidad cultural se han mantenido fieles a sus ancestrales técnicas de elaboración de sus vasijas que ignora el torno y cuecen sus piezas a cielo abierto, junto con la belleza de sus formas que están profusamente decoradas con dibujos cargados de una rica simbología, pudiendo considerarse hasta el final del 2000 como un fósil viviente que nos llega hasta el final del siglo XX de las manos de sus ultimas alfareras.

 

Alfareras de diversas tribus

      Aït Ouriaghel              Sless                     Bocoya                    Beni Zeroual       Beni Said          M´Tioua                  Beni Said    

La cerámica del Rif

La diferenciación de formas entre tribus se aprecia más marcadamente entre las que forman la vertiente sur y las de la vertiente norte, en esta última zona  en las de los Beni Boufrah, Bokoya y sobre todo en las de los Ait Ouriaghel sus cerámicas son de forma globular hechas con una arcilla más elaborada y depurada utilizando la chamota como desgrasante y cuidadosamente bruñida, obteniendo como resultado cerámicas con mínimos espesores, y con los mejores acabados de todo el Rif.

Ser alfarera en el RIF, un oficio milenario

En la cultura bereber (amazigh) del RIF, la alfarería desde tiempos inmemorables es exclusivamente trabajo de mujer.

 En el Rif tradicionalmente entre los muchos y pesados trabajos domestico que realiza la mujer como el cuidado del hogar, el de los hijos, ir a por agua a la fuente, trabajar en el campo cuando la faena lo requería, reparar sus casas de adobe cada primavera y  el de trabajar el barro. Esta tradición alfarera que paso de madres a hijas hasta el final del siglo XX. 

 

Mujeres rifeñas en su día a día

La alfarería rifeña, un legado ancestral

Su raíz es rural y su función es domestica para proveer la casa de una vajilla de cocina y para facilitar el almacenamiento de líquidos, harinas, aceite etc.

Lo que la hace diferente es que se distingue por tres valores importantes: es utilitaria, es decorada con símbolos de protección que  al mismo tiempo embellecerá la casa e es identificativa. 

 

Todas las tribus alfareras rifeñas parten de una misma técnica de fabricación, modelado y cocción en horneras de suelo, y con mínimas diferencias técnicas entre ellas.

Cada tribu  tiene sus propias formas, y esta a su vez define su uso que junto con la decoración definirá perfectamente a la tribu a la cual pertenece formando así el sello de identidad trivial y cultural de cada una de ellas.

 

Lo que hacia esta alfarería rifeña  diferente de la alfarería tradicional en general, era la belleza de sus formas y de su decoración que cada tribu a guardado y conservado celosamente de generación a generación hasta el final del siglo XX.

 

 

Actualidad y futuro

Con la llegada del siglo XXI la transformación y evolución del campo es evidente. El tendido eléctrico llega a todos los hogares. La televisiones y los medio de comunicaciones y sobre todo internet y los móviles acercan las aldeas a la vida ciudadana. Las jóvenes sueñas con  una vida mas fácil lejos del campo. 

Los nuevos materiales como los plásticos, metales y lozas, mas ligeros, duraderos y higiénicos reemplazan con rapidez la vajilla de barro mucho mas frágil y pesada.

Esta tradición alfarera heredada desde tiempos inmemorables se rompa definitivamente al perder sus dos utilidades primeras que era el uso y la protección a la familia y de las cosechas a través de su simbología.

El campo  es abandonado por los jovenes y las nuevas familias que desean  vivir en la cuidad en  pisos mas fácil de mantener y cómodos. 

 

En febrero del 2020, solo quedaban unas 8 tribus que seguían  trabajando adaptando su alfarería al gusto del siglo XXI. El apoyo de ONG y ASOCIASIONES que han modernizado formando centro de fabricación en cadena con tornos de pie y hornos eléctrico y los COMERCIALES para los bazares en busca de nuevos productos con encargos mas al gusto turístico, hacen que esta alfarería ancestral sea reemplazada por nuevas técnicas, formas y nuevas decoración sin transmisión cultural sino mas bien pensada  únicamente para uso decorativo en el hogares y exteriores.

Solo la tribu de Ifran Ali sigue haciendo una alfarería de uso domestico que esta presente en todo Marruecos debito a la muy buena calidad de su barro. Allí , prácticamente en toda la tribu las mujeres se dedica a la alfarería debido a la gran demanda de esta. Igualmente como las demás  han ampliando mucho su muestrario formas de utilidad moderna pero sin haber cambiado su modo de fabricación y cocción ancestral. 

 


Mapa de las tribus alfareras y su área de producción del Rif.

 

El área de producción tradicional de esta cerámica femenina esta en el norte de marruecos ocupa toda la cadena montañosa del Rif y pre-Rif. Era un mosaico de 58 pequeñas tribus e innumerables fracciones. Estas formaban un triangulo desde Tetuán hacia Nador y llegaban por el sur hasta la provincia de Taza.

 

Al final del siglo XX cuando iniciamos nuestro trabajo de campo quedaban en activo el 70% de ellas.

              Tribus alfareras en el Rif hasta final del siglo XX