LA ALFARERÍA femenina  BEREBER                                          del RIF

Un legado ancestral hecho de manos de mujer


 

                     Cerámica Bereber del Rif      Arte femenino

 

      Si, es muy difícil cuando uno es amante de la cerámica no enamorarse perdidamente de la cerámica femenina del Rif. La belleza de sus formas y de su

 rica decoración simbólica que encierra una escritura silenciosa de protección y de deseos para el bienestar de la familia. 

     

       Es difícil imaginarse como unas mujeres que viven tan apartadas de toda ciudad,que apenas han salido de su entorno rural y que siguen viviendo como lo hacían sus ancestros, pueden producir tanta belleza a través de su cerámica, de la decoración de sus casas y de su cultura ancestral.

 

       A lo largo de toda esta web, vamos a intentar transmitiros con la misma pasión que nos hizo empezar este trabajo de campo y con la cual hemos vivido este hacer alfarero. Vamos a hablaros de ellas, las alfareras del Rif, de su forma de vida, de su alfarería, del porque lo hacen, de como lo hacen, de sus familias, de sus vidas, de sus casas. En fin, de  todo lo que hemos vivido con ellas y aprendido durante este trabajo de campo que empezamos en 1992 y que todavía hoy en día seguimos estudiando. 

           La zona que ocupa esta tradición alfarera abarca toda la cadena del Rif y sus contrafuertes. Esta formación montañosa, situada al norte de Marruecos paralela a la corta mediterránea, esta habitada desde tiempos inmemoriales por tribu bereberes islamizadas. Lo agreste del terreno y el marcado carácter berebere ha permitido que durante mucho tiempo su desarrollo cultural y tecnológico haya quedado al margen de las influencias de las diferentes culturas y colonizaciones que desde la mas remota antiguëdad han pasado por esta parte del mediterráneo. 

 

            En el Rif tradicionalmente entre los muchos y pesados trabajos domestico que realiza la mujer esta el de trabajar el barro.  El barro en el Rif es exclusivamente trabajo de mujer. Con barro,  hacen sus hornos para cocer el pan, reparan sus casas de adobe cada primavera, las pintan y decoran tanto el interior como el exterior, enlucen sus graneros, hacen sus anafes para cocinar Y las niñas mas dotadas desde pequeña trabajan el barro convirtiéndose en alfareras. 

 

            El área de producción tradicional de esta cerámica femenina es un mosaico de 58 pequeñas tribus e innumerables fracciones, cada una con sus formas y sus símbolos particulares de acuerdo con la idiosincrasia rifeña de exacerbado independentismo.

 

            La cerámica berebere del Rif, es por si sola, todo un legado de una cultura milenaria que nos llega hasta el final del siglo XX de las manos de sus ultimas alfareras.

 

             Estas, celosas de su identidad cultural se han mantenido fieles a sus ancestrales técnicas de elaboración de sus vasijas que ignora el torno y cuecen sus piezas a cielo abierto, junto con la belleza de sus formas que están profusamente decoradas con dibujos cargados de una rica simbología, pudiendo considerarse hasta el año 2000, como un fósil viviente.